Detalles que hacen la diferencia
El vacío no es una tira de costilla: no tiene huesos y sus fibras largas piden corte transversal. La membrana exterior permite una primera cocción prolongada.
Una pieza entera, con su cubierta exterior, que se asa despacio y se corta atravesando las fibras.
Una pieza entera, con su cubierta exterior, que se asa despacio y se corta atravesando las fibras.
El corte al servir también da ternura.

El vacío tiene una superficie amplia y fibras largas. Por eso cambia tanto la experiencia entre servirlo en trozos gruesos y cortarlo en tajadas finas a contrapelo.
Aquí la pieza se cocina entera. Es otra práctica de la parrilla argentina: requiere cuidar la cubierta exterior y leer la dirección de las fibras antes de servir.
Las cantidades se ajustan con las porciones. Mantené grosores y temperaturas: las tandas grandes requieren más recipientes o más tandas, no multiplicar automáticamente los minutos.
Parrilla exterior, pinzas, cuchillo largo y termómetro. Reservá una bandeja limpia distinta de la utilizada para carne cruda.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Hacé brasas al aire libre y esperá a que no haya llama. Disponé dos zonas: una moderada para cocinar y otra suave para desplazar la carne si la grasa prende. Calentá y limpiá la rejilla.
Vas a usar: Vacío vacuno entero: 1.600 g; Sal entrefina: 16 g
Recortá excesos de grasa suelta de los bordes sin pelar toda la pieza. Secá y salá ambos lados. Mirá la dirección de las fibras antes de cocinar para reconocerla al cortar.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Apoyá la cara de la membrana exterior hacia las brasas, con calor moderado a suave. Evitá pinchar o cortar. Reponé pocas brasas por vez para que dore gradualmente sin carbonizarse.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Giralo con pinzas y terminá sobre la cara de la carne. Medí en la zona más gruesa: al menos 63 °C, seguidos por no menos de 3 minutos de reposo. La cubierta debe quedar dorada y la carne caliente hasta el centro.
Para duplicar usá dos piezas semejantes; el tiempo no se duplica si hay suficiente superficie de parrilla.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Dejá descansar diez minutos en tabla limpia. Cortá primero en secciones si cambia la dirección de las fibras; después hacé tajadas finas perpendiculares a cada sección.
El vacío no es una tira de costilla: no tiene huesos y sus fibras largas piden corte transversal. La membrana exterior permite una primera cocción prolongada.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Congelá porciones bien envueltas hasta 2 meses. Descongelá en heladera y calentá únicamente lo que vas a servir.
Adaptación del vacío de Hermanos Petersen: se mantiene la primera cocción sobre el cuero y se reduce una preparación de varias piezas a una de 1,6 kg. Tiempos ajustables y corte final explicitados. Es un clásico de parrilla nacional, ubicado aquí por su arraigo pampeano.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.