Sustituciones que funcionan
Fuera de temporada, reemplazá el tomate por el mismo peso de tomate perita en lata con su jugo. Podés omitir el pan y reducir un poco más; la textura será menos ligada.
Tomate maduro y cebolla se vuelven una salsa espesa que abraza el huevo revuelto.
Tomate maduro y cebolla se vuelven una salsa espesa que abraza el huevo revuelto.
El tomate manda el punto.

El tomaticán tiene variantes entre las cocinas de Cuyo. Elegimos el huevo integrado a tomate, cebolla y pan, una forma casera que se come con cuchara.
Los pesos de verduras y fruta se entienden limpios salvo indicación contraria. Medí las cantidades con el selector; conservá el tamaño de las piezas y cociná en más recipientes al duplicar.
Sartén amplia de 28 cm, cuchillo y espátula. Para ocho porciones usá dos sartenes; un recipiente profundo evapora más lento.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: Tomate, cebolla y pan.
Cortá los tomates en cubitos, conservando el jugo. Picá la cebolla fina y desmigá el pan; no incluyas corteza dura.
Si preferís tomates pelados, haceles una cruz, pasalos treinta segundos por agua hirviendo y luego por agua fría antes de pelar.
Vas a usar: Aceite, cebolla y sal.
Calentá el aceite en una sartén de fondo grueso. Incorporá cebolla y sal y cociná a fuego medio bajo, revolviendo, hasta que esté transparente.
No la dores: buscamos dulzor suave, sin gusto tostado.
Vas a usar: Tomate, orégano y pimienta.
Añadí tomate con su jugo y especias. Cociná destapado a fuego medio, revolviendo hasta que el líquido deje de formar un charco alrededor.
Sumá el pan y mezclá dos minutos. Debe quedar húmedo y espeso; si los tomates son muy carnosos, podés agregar una cucharada de agua.
Vas a usar: Huevos y albahaca.
Batí apenas los huevos y agregalos. Cociná a fuego bajo, moviendo con espátula ancha para formar cuajos blandos.
Retirá cuando no quede huevo líquido y el centro alcance 71 °C. Terminá con albahaca cortada a mano y serví enseguida.
Fuera de temporada, reemplazá el tomate por el mismo peso de tomate perita en lata con su jugo. Podés omitir el pan y reducir un poco más; la textura será menos ligada.
Criterio editorial: Cuyo reúne Mendoza, San Juan y San Luis; este capítulo incorpora La Rioja en el sentido cultural de Nuevo Cuyo, reconociendo sus vínculos gastronómicos con el NOA. Las cocinas provinciales no tienen fronteras rígidas.
Refrigerá dentro de las 2 horas de cocinado, en recipientes bajos, a 4 °C o menos; consumí en 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro. Para mejor textura prepará sólo la salsa con anticipación y agregá huevo al servir.
Basado en la versión económica de Cocineros Argentinos; se elimina salsa envasada y se reconstruye para cuatro platos con tomate fresco. Los huevos van revueltos: otras versiones los cocinan enteros en huecos.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.