El detalle que importa
La harina correcta es parte de la receta.
Esta selección reúne cocinas que cruzan provincias y fronteras. La ubicación en este capítulo no atribuye un origen exclusivo.
A diferencia de la humita de choclo fresco, este tamal lleva una masa de harina de maíz y un relleno separado.
Masa de maíz amarillo alrededor de un recado de carne; la chala seca se ata en los extremos.
La harina correcta es parte de la receta.

A diferencia de la humita de choclo fresco, este tamal lleva una masa de harina de maíz y un relleno separado.
Las cantidades se ajustan con el selector. Los tiempos y las temperaturas se mantienen; para tandas grandes, repartí entre recipientes.
Bol resistente al calor, sartén, olla grande y chalas secas aptas para alimentos.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: Chalas; 180 g de cebolla, 60 g de morrón, 250 g de carne y 20 ml de aceite.
Poné las chalas en agua caliente hasta que sean flexibles. Picá las verduras y rehogalas con aceite. Añadí carne y condimentos, cociná hasta perder el color crudo y agregá el agua.
Dejá reducir hasta un relleno húmedo sin líquido libre. Sumá verdeo, extendé en una fuente baja y enfriá rápidamente en heladera.
Vas a usar: 500 g de harina de maíz, 75 g de grasa, 75 g de manteca, 8 g de sal y 300 ml de agua inicial.
Mezclá harina, sal y grasas blandas. Agregá el agua muy caliente de a poco, con cuchara. Al entibiar, amasá. Sumá agua caliente adicional por cucharadas si hace falta.
Descansá quince minutos y comprobá la textura: debe poder aplanarse sin quebrarse ni pegarse como papilla.
Vas a usar: Masa, recado frío y chalas hidratadas.
Dividí masa y relleno en 15 partes. Aplaná una porción de masa a 7–8 mm; poné carne en el centro y cerrá la masa alrededor, sellando las uniones.
Rodeá con dos chalas superpuestas y atá ambos extremos como un caramelo. La carne queda dentro de la masa, no en contacto directo con la hoja.
Vas a usar: Tamales y agua suficiente para cubrir.
Acomodá en una olla sobre chalas sobrantes y cubrí con agua caliente. Cociná con hervor suave y tapa. Reponé agua caliente para mantenerlos cubiertos.
A las dos horas abrí uno: la masa debe separarse de la chala y no tener centro harinoso. Dejá escurrir unos minutos antes de servir.
La harina correcta es parte de la receta.
Esta selección reúne cocinas que cruzan provincias y fronteras. La ubicación en este capítulo no atribuye un origen exclusivo.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Se conserva la base de 500 g de harina, 150 g de grasas y 250 g de carne para unos 15 tamales. Verduras, sal y especias cuantificadas; hidratación ajustable porque la molienda cambia. Llajua no incluida en esta ficha.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.