Qué cambió respecto de la referencia
La referencia permite pata-muslo o pechuga. Acá fijamos muslos grandes, pesamos las verduras, reducimos el aceite y damos margen de cocción según tamaño. La temperatura interna decide cuándo está listo.
Una hierba alcanza para cambiar la olla.
Pollo en cacerola con salvia, cebolla, morrón y un toque de jamón. Una versión desarrollada a partir de la mención que recuperamos.
La salvia, de a poco.

El pollo a la salvia apareció en la conversación del 4 de junio de 2025, pero no quedó una fórmula recuperable. Esta página convierte esa idea en una receta completa, con una referencia de cocina argentina identificada.
Las cantidades se ajustan con el selector. Los tiempos y las temperaturas se mantienen; para tandas grandes, repartí entre recipientes.
Cacerola amplia, olla para papas y termómetro. Elegí salvia culinaria fresca, lavada y seca.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: 300 g de cebolla, 180 g de morrón, 1 diente(s) de ajo y 100 g de jamón.
Picá las verduras y cortá el jamón en cubitos. Secá el pollo sin lavarlo. Pelá y trozá las papas.
Vas a usar: 30 ml de aceite y 4 muslos.
Rehogá cebolla y morrón 5 minutos. Incorporá el pollo y cociná unos 10 minutos, girándolo a mitad. Usá una cacerola amplia para que las presas no queden amontonadas.
Vas a usar: 500 ml de caldo, 10 hojas de salvia, ajo y jamón; 600 g de papas.
Agregá caldo, salvia, ajo y jamón. Cociná a hervor suave, parcialmente tapado, hasta que el pollo esté tierno y alcance 74 °C junto al hueso, sin tocarlo con el termómetro.
Mientras tanto, herví las papas en agua apenas salada hasta tiernas, unos 15–20 minutos. Escurrí.
Vas a usar: 10 g de almidón y 30 ml de leche fría.
Disolvé el almidón en la leche, añadilo al caldo y cociná 2 minutos revolviendo. Ajustá sal y pimienta.
Reposá 5 minutos y serví con las papas.
La referencia permite pata-muslo o pechuga. Acá fijamos muslos grandes, pesamos las verduras, reducimos el aceite y damos margen de cocción según tamaño. La temperatura interna decide cuándo está listo.
Diez hojas medianas por tanda base perfuman sin tapar todo lo demás. Si son enormes, usá menos. La salvia seca es más concentrada y cambia el perfil; preferimos la fresca para esta versión.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Guardá pollo y salsa juntos. Si espesa demasiado en frío, añadí agua de a cucharadas al recalentar.
El historial conserva solo el nombre del plato, no una receta elegida o cocinada. Se desarrolló esta adaptación de la receta de Tomás Sánchez; no se atribuye su fórmula a Juan.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.