El libroReceta 71 · Guisos y ollas

Patitas de vaca
guisadas

Una olla lenta de textura gelatinosa, con tomate y pimentón: huesos fuera antes de servir.

Una olla lenta de textura gelatinosa, con tomate y pimentón: huesos fuera antes de servir.

Los huesos quedan fuera del plato.

Ilustración en acuarela y tinta de patitas de vaca guisadas
Una olla lenta de textura gelatinosa, con tomate y pimentón: huesos fuera antes de servir.
EN LA MESA4 porciones4 porciones
PREPARACIÓN30 minPara una tanda base
COCCIÓN3 h–4 h10 min
TIEMPO TOTAL3 h 40–4 h 40Dificultad media
01 / LA RECETA

Patitas de vaca guisadas.

Las patitas de vaca figuran entre los platos de San Luis en las reseñas gastronómicas cuyanas. Su atractivo está en la cocción prolongada y la textura del tejido rico en colágeno.

02 / TODO SOBRE LA MESA

Los ingredientes

Porciones
4

Marcá lo que ya tenés. Las cantidades se ajustan a tu mesa.

A. Primera cocción

B. Salsa

Los pesos de verduras y fruta se entienden limpios salvo indicación contraria. Medí las cantidades con el selector; conservá el tamaño de las piezas y cociná en más recipientes al duplicar.

03 / ANTES DE EMPEZAR

Todo listo antes de empezar.

Olla de 6–7 litros para la tanda base, espumadera, colador fino y una segunda cacerola para la salsa. Doble cantidad requiere dos ollas.

04 / MANOS A LA OBRA

Vamos paso a paso

Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.

01

Prepará la olla

10 min

Vas a usar: Patas comerciales limpias, cebolla y laurel.

Pedí patas ya peladas, limpias y cortadas con sierra. Inspeccioná y retirales astillas sueltas; no intentes cortar los huesos en casa.

Ponelas en olla grande con agua, cebolla partida y laurel. El agua debe cubrirlas unos dos centímetros: añadí lo necesario según la forma de la olla.

02

Herví hasta ablandar

2 h 30–3 h 30

Vas a usar: Olla cubierta de agua.

Llevá a hervor y retirale la espuma. Bajá el fuego, tapá parcialmente y cociná hasta que los tejidos se separen de los huesos con facilidad.

Revisá cada cuarenta minutos y reponé agua caliente para mantener cubierto. No fuerces el tiempo: algunas piezas necesitan bastante más cocción.

03

Deshuesá y colá

20 min

Vas a usar: Patas tiernas y caldo.

Retirá con espumadera. Cuando puedas manipularlas sin quemarte, separá todos los huesos y cartílagos duros. Cortá los tejidos tiernos en bocados.

Colá el caldo por malla fina para retener astillas. Reservá 400 ml para la salsa; el rendimiento comestible varía según las piezas.

04

Guisá en salsa

30 min

Vas a usar: Ingredientes de salsa y caldo reservado.

Rehogá cebolla en aceite diez minutos. Añadí ajo y pimentón, remové treinta segundos y sumá tomate, ají y sal.

Agregá los bocados de pata y el caldo colado. Cociná destapado unos veinte minutos, removiendo con cuidado, hasta que la salsa abrace los trozos.

05

Terminá

10 min

Vas a usar: Perejil.

Apagá y dejá reposar diez minutos. Agregá el perejil y serví bien caliente.

Revisá una última vez que no haya huesitos; el guiso se afirmará como gelatina cuando se enfríe, y vuelve a aflojarse al calentarlo.

05 / AL MARGEN DEL RECETARIO

Lo que hace la diferencia

Sustituciones que funcionan

Pedí pata vacuna; el osobuco no reproduce su textura. Si sólo conseguís patas de cerdo, preparás otro guiso y cambia el tiempo: no se intercambian automáticamente.

Cómo leemos esta región

Criterio editorial: Cuyo reúne Mendoza, San Juan y San Luis; este capítulo incorpora La Rioja en el sentido cultural de Nuevo Cuyo, reconociendo sus vínculos gastronómicos con el NOA. Las cocinas provinciales no tienen fronteras rígidas.

07 / PARA MAÑANA

Para guardar y volver a servir.

Refrigerá dentro de las 2 horas de cocinado, en recipientes bajos, a 4 °C o menos; consumí en 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro. Podés congelar hasta 2 meses.

Fuentes y decisiones de esta receta

La pertenencia regional se documenta en Crónica. La receta es una reconstrucción de guiso de tomate; el deshuesado y caldo colado siguen la técnica de pata del picante de panza y pata de Cocineros Argentinos. No se atribuye una salsa única a toda la provincia.

Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.