Detalles que hacen la diferencia
Mozzarella en barra o cilindro funciona mejor que la conservada en líquido. La salsa ya cocida concentra sabor sin mojar demasiado. El jamón es cocido, no crudo.
Carne fina empanada, salsa de tomate, jamón cocido y mozzarella gratinada. Una versión de bodegón para el horno de casa.
Carne fina empanada, salsa de tomate, jamón cocido y mozzarella gratinada. Una versión de bodegón para el horno de casa.
Dejá visible el borde crocante.

La milanesa napolitana reúne el empanado de tradición europea con una cubierta de tomate, jamón y queso muy asociada al bodegón argentino. Su nombre no obliga a buscarla en Nápoles.
Esta versión va al horno para resolver varias porciones con una cantidad definida de aceite. La salsa espesa y el gratinado corto ayudan a preservar un borde crocante.
Las cantidades se ajustan con las porciones. Mantené grosores y temperaturas: las tandas grandes requieren más recipientes o más tandas, no multiplicar automáticamente los minutos.
Placas de horno, pinza, platos para empanar y termómetro. Elegí bifes parejos para que terminen juntos.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: Nalga en 4 bifes finos: 600 g; Huevos: 2 unidades; Pan rallado: 200 g; Ajo picado: 1 dientes; Perejil picado: 10 g; Sal y pimienta: a gusto
Emparejá los bifes a 5 mm entre papeles con un mazo. Salpimentá. Batí huevo con ajo y perejil. Pasá cada bife por huevo y luego pan rallado; presioná. Desechá sobrantes que tocaron carne cruda.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Refrigerá las milanesas quince minutos mientras calentás el horno a 220 °C con una placa adentro.
Vas a usar: Aceite neutro: 50 ml
Sacá la placa con guantes, distribuí aceite y acomodá sin superponer. Horneá ocho minutos, girá y seguí hasta que el rebozado tome color y la carne esté cocida. Para más porciones trabajá por tandas o en dos placas rotadas.
Vas a usar: Salsa de tomate cocida y espesa: 200 g; Jamón cocido: 120 g; Mozzarella de baja humedad: 250 g; Orégano seco: 1 g
Repartí sobre cada milanesa salsa, jamón y mozzarella rallada; terminá con orégano. Volvé al horno hasta que el queso burbujee. Comprobá 74 °C en el conjunto.
Serví enseguida. Si la salsa está líquida, reducíla antes: demasiada humedad ablanda el pan.
Mozzarella en barra o cilindro funciona mejor que la conservada en líquido. La salsa ya cocida concentra sabor sin mojar demasiado. El jamón es cocido, no crudo.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Congelá porciones bien envueltas hasta 2 meses. Descongelá en heladera y calentá únicamente lo que vas a servir.
Adaptación de la composición de Paulina Cocina, resuelta al horno con aceite medido. No es una reproducción de una milanesa frita. Cantidades, tiempos y control del conjunto son de esta edición; tradición porteña difundida en todo el país.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.