El detalle que importa
Primero se ablanda el grano; después se busca la cremosidad.
Esta selección reúne cocinas que cruzan provincias y fronteras. La ubicación en este capítulo no atribuye un origen exclusivo.
La mazamorra pertenece a muchas mesas argentinas. Esta versión con leche deja visible el maíz, sin molerlo ni convertirlo en polenta.
Maíz blanco bien tierno, leche, canela y limón; se sirve tibia o fría, con su crema todavía suelta.
Primero se ablanda el grano; después se busca la cremosidad.

La mazamorra pertenece a muchas mesas argentinas. Esta versión con leche deja visible el maíz, sin molerlo ni convertirlo en polenta.
Los tiempos corresponden a la tanda base. Para duplicar, usá dos ollas del mismo tamaño y repartí la preparación; no dupliques la profundidad ni los tiempos.
Olla de 3 l, colador y seis compoteras.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: 200 g de maíz blanco.
Lavá los granos y dejalos en abundante agua fría dentro de la heladera durante la noche. Escurrí y descartá esa agua.
Vas a usar: Maíz remojado y 1.500 ml de agua limpia.
Herví suavemente hasta que el maíz esté casi tierno. Reponé agua caliente para que no se seque. Probá un grano: no debe tener el centro duro.
Escurrí el líquido sobrante antes de pasar a la leche.
Vas a usar: 1.000 ml de leche, 2 g de canela y 3 g de cáscara de limón.
Agregá leche, canela y limón. Mantené fuego bajo, revolviendo hasta el fondo, hasta que los granos estén completamente blandos.
Si se espesa demasiado, añadí un poco de leche caliente. No subas el fuego para acelerar: la leche puede pegarse.
Vas a usar: 150 g de azúcar.
Apagá, disolvé el azúcar y retirá canela y cáscara. Repartí en compoteras.
Serví tibia o enfriá pronto en recipientes bajos para llevar a la heladera. Al enfriarse toma más cuerpo.
Primero se ablanda el grano; después se busca la cremosidad.
Esta selección reúne cocinas que cruzan provincias y fronteras. La ubicación en este capítulo no atribuye un origen exclusivo.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Se mantiene la relación 200 g de maíz por litro de leche; se reduce el azúcar de 200 a 150 g como elección editorial. Agua inicial y rendimiento de seis compoteras explicitados.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.