La proporción de partida
Una parte de polenta por cuatro de agua, por peso. Si el envase requiere otra hidratación, seguí su indicación. El tiempo cambia según la molienda y si está precocida.
El amarillo cálido de la mesa rumana.
Polenta amarilla, agua y sal. Espesa y suave, lista para acompañar los rollitos y recoger sus jugos.
Recién hecha, al lado del guiso.

La mămăligă es la preparación rumana de harina de maíz que servimos junto a los sarmale. Para cocinar en Argentina usamos polenta amarilla común o instantánea, respetando lo que pide cada molienda.
Las cantidades se ajustan con el selector. Los tiempos y las temperaturas se mantienen; para tandas grandes, repartí entre recipientes.
Olla de fondo grueso de unos 3 litros para la tanda base, batidor y cuchara de madera. Tené un poco de agua caliente disponible para ajustar. La mezcla puede salpicar: mantené el fuego bajo.
El mismo acompañamiento de los sarmale, con su receta a mano por separado.
Vas a usar: 400 g de polenta, 1,6 l de agua y 8 g de sal.
Llevá el agua con sal a hervor. Bajá el fuego y agregá la polenta en lluvia mientras batís para evitar grumos. Después seguí con cuchara de madera.
Polenta común: cociná a fuego muy bajo 25–40 minutos, o el tiempo del envase, revolviendo con frecuencia. Polenta instantánea: seguí el envase, habitualmente 1–5 minutos. El temporizador de 25 minutos es solo para la común.
Debe quedar espesa pero suave, sin gusto a grano crudo, y sostenerse en el plato. Si espesa antes de cocinarse, agregá agua caliente de a poco. Servila recién hecha.
Una parte de polenta por cuatro de agua, por peso. Si el envase requiere otra hidratación, seguí su indicación. El tiempo cambia según la molienda y si está precocida.
Preparala durante el reposo de los sarmale cu mămăligă. Llevá también la crema ácida fría a la mesa.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Al enfriarse se afirma. Para devolverle cremosidad, calentá con agua de a poco mientras revolvés. También podés cortar la polenta fría en porciones y dorarlas.
Esta página reutiliza exactamente los ingredientes y el paso de mămăligă de nuestros sarmale. No agrega una segunda fórmula.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.