Detalles que hacen la diferencia
La cebolla muy fina se cocina con la pizza. Si usás cuartirolo, escurrí cualquier suero antes de pesarlo. No confundas esta versión cerrada con una fugazza abierta de cebolla.
Dos capas de masa encierran queso fundido; arriba, cebolla dorada. Una pizza porteña sin salsa de tomate.
Dos capas de masa encierran queso fundido; arriba, cebolla dorada. Una pizza porteña sin salsa de tomate.
Sellá bien el queso adentro.

La cebolla anuncia la fugazzeta, pero el corte revela su característica central: una capa de queso encerrada entre masa inferior y tapa. La familia de nombres fugazza y fugazzeta tiene usos distintos entre pizzerías.
Esta ficha define con claridad la versión elegida: rellena, cerrada y sin tomate. Ese armado la diferencia de la pizza de mozzarella del mismo capítulo.
Las cantidades se ajustan con las porciones. Mantené grosores y temperaturas: las tandas grandes requieren más recipientes o más tandas, no multiplicar automáticamente los minutos.
Molde metálico de 30 cm; media receta en 22 cm y doble en dos de 30 cm. Bol, palote y espátula.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: Harina de trigo 000: 400 g; Agua tibia: 220 ml; Levadura seca instantánea: 4 g; Azúcar: 5 g; Sal fina: 8 g; Aceite de oliva para masa: 30 ml
Uní los secos con agua y aceite. Amasá ocho minutos hasta alisar. Tapá y dejá crecer hasta casi duplicar.
Vas a usar: Cebolla pelada: 400 g; Aceite para cubierta y molde: 30 ml
Cortá cebolla en pluma muy fina. Dividí el aceite de cubierta: mitad para el molde y mitad para la cebolla. Masajeá la cebolla con su parte. Separá dos tercios de masa para la base y un tercio para la tapa; bollá y descansá veinte minutos cubiertos.
Vas a usar: Mozzarella de baja humedad: 350 g; Orégano seco: 2 g; Pimienta: a gusto
Calentá horno a 220 °C. Aceitá un molde de 30 cm. Estirá la masa mayor hasta el borde. Repartí queso en cubos, pimienta y mitad del orégano, dejando 2 cm libres.
Estirá la tapa aparte y cubrí. Presioná la unión y plegá hacia adentro. Abrí un agujerito central para salida de vapor. Repartí cebolla en capa pareja y el resto del orégano.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Horneá en la mitad inferior. La cebolla debe dorarse, la base verse cocida y el borde estar firme. Si la cebolla toma color antes de tiempo, cubrí flojamente con aluminio y seguí.
Dejá descansar cinco minutos antes de cortar para que el relleno no escape entero. Para doble tanda armá dos pizzas iguales.
La cebolla muy fina se cocina con la pizza. Si usás cuartirolo, escurrí cualquier suero antes de pesarlo. No confundas esta versión cerrada con una fugazza abierta de cebolla.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Congelá porciones bien envueltas hasta 2 meses. Descongelá en heladera y calentá únicamente lo que vas a servir.
Basada en la fugazzeta rellena de CUKit. Se aumenta moderadamente agua y queso, se explicitan pesos de cebolla y sal, y se adapta a horno doméstico más fuerte con control visual. Herencia pizzera porteña, sin reclamar una autoría histórica única.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.