Detalles que hacen la diferencia
Usá harina de garbanzos pura, no garbanzos triturados gruesos. No necesita levadura: el reposo hidrata, no fermenta. Si la harina forma grumos, colá antes del descanso.
Harina de garbanzos, agua y aceite se vuelven una lámina dorada, de borde crocante y centro tierno.
Harina de garbanzos, agua y aceite se vuelven una lámina dorada, de borde crocante y centro tierno.
La mezcla entra en el molde caliente.

La harina de garbanzos trajo al Río de la Plata una preparación emparentada con la farinata ligur. En Buenos Aires encontró un lugar propio junto a la pizza, aunque también se disfruta sola.
El contraste está entre la superficie dorada, el borde firme y el interior tierno. Una capa fina y el molde bien caliente importan más que buscar volumen.
Las cantidades se ajustan con las porciones. Mantené grosores y temperaturas: las tandas grandes requieren más recipientes o más tandas, no multiplicar automáticamente los minutos.
Molde metálico de 30 cm; media tanda, 22 cm; doble, dos de 30 cm. Batidor y guantes secos para horno.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: Harina de garbanzos: 150 g; Agua: 420 ml; Sal fina: 4 g; Aceite de oliva: 35 ml
Batí harina y sal con el agua de a poco hasta eliminar grumos. Incorporá algo menos de la mitad del aceite, reservando el resto para el molde. Tapá y refrigerá tres horas.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Durante los últimos quince minutos de hidratación, precalentá horno a 250 °C y calentá un molde de 30 cm. Usá metal apto para esta temperatura, no vidrio.
Vas a usar: Preparación del paso anterior y utensilios indicados.
Mezclá de nuevo la preparación, porque la harina se asienta. Retirá el molde con guantes, agregá el aceite reservado y movelo para cubrir. Verté la mezcla con cuidado: chisporrotea. La capa debe quedar cerca de 8 mm antes de hornear.
Vas a usar: Pimienta negra: a gusto
Horneá hasta que la superficie esté firme, con manchas doradas, y el borde se separe. El centro debe estar cuajado, sin mezcla líquida. Dejá reposar cinco minutos, pimientá y cortá triángulos.
Serví sola o con una porción de pizza. Para más cantidad multiplicá moldes, no la altura de la mezcla.
Usá harina de garbanzos pura, no garbanzos triturados gruesos. No necesita levadura: el reposo hidrata, no fermenta. Si la harina forma grumos, colá antes del descanso.
Refrigerá en recipientes bajos dentro de las 2 horas de terminada la cocción (1 hora si hace más de 32 °C). Conservá a 4 °C o menos durante 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro.
Congelá porciones bien envueltas hasta 2 meses. Descongelá en heladera y calentá únicamente lo que vas a servir.
Adaptación de la masa de fainá de Hermanos Petersen: hidratación cercana a su proporción, sal reducida, aceite medido y capa más fina para molde doméstico. Se omiten acompañamientos contemporáneos. Preparación de herencia ligur compartida con Uruguay.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.