El libroReceta 68 · Carnes y horno

Chivito
al horno

Chivito adobado, tierno y dorado, con papas que absorben el jugo de la asadera.

Chivito adobado, tierno y dorado, con papas que absorben el jugo de la asadera.

Primero tierno, después dorado.

Ilustración en acuarela y tinta de chivito al horno
Chivito adobado, tierno y dorado, con papas que absorben el jugo de la asadera.
EN LA MESA4 porciones4 porciones
PREPARACIÓN25 minPara una tanda base
COCCIÓN2 h–2 h 302 h de adobo + 15 min final
TIEMPO TOTAL4 h 40–5 h 10Dificultad media
01 / LA RECETA

Chivito al horno.

Malargüe es una referencia mendocina para el chivito. Aquí el horno doméstico permite cocinar cortes chicos con humedad al principio y dorarlos al final.

02 / TODO SOBRE LA MESA

Los ingredientes

Porciones
4

Marcá lo que ya tenés. Las cantidades se ajustan a tu mesa.

A. Carne y adobo

B. Asadera

Los pesos de verduras y fruta se entienden limpios salvo indicación contraria. Medí las cantidades con el selector; conservá el tamaño de las piezas y cociná en más recipientes al duplicar.

03 / ANTES DE EMPEZAR

Todo listo antes de empezar.

Asadera de 30 × 40 cm de bordes altos, aluminio, pinza y termómetro. Para dos porciones usá una asadera menor que mantenga el fondo húmedo.

04 / MANOS A LA OBRA

Vamos paso a paso

Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.

01

Adobá en frío

15 min + 2 h

Vas a usar: Carne e ingredientes del adobo.

Secá el chivito con papel de cocina, sin lavarlo bajo la canilla. Mezclá aceite, vinagre, ajo, sal y especias; untá todos los trozos.

Tapá en recipiente y mariná dos horas en heladera. Pedí al carnicero cortes de tamaño parecido y retirale astillas de hueso.

02

Prepará el horno

10 min

Vas a usar: Papas, cebolla y agua.

Calentá a 170 °C. Cortá las papas en gajos gruesos. Poné las cebollas y papas en la asadera y acomodá arriba el chivito en una capa.

Verté el agua caliente por un costado y cubrí bien con aluminio. Para doble tanda usá dos asaderas, sin amontonar la carne.

03

Cociná tapado

1 h 30–2 h

Vas a usar: Asadera cubierta.

Horneá noventa minutos. Abrí con cuidado y probá la resistencia con un tenedor junto al hueso: si sigue firme, cociná otros treinta minutos tapado.

Revisá que quede líquido; si se seca, añadí agua caliente de a 100 ml. El tiempo depende de la edad del animal y el tamaño del corte.

04

Dorado final

30 min

Vas a usar: Chivito tierno.

Destapá y subí a 210 °C. Bañá con el jugo y dorá unos treinta minutos, girando los trozos una vez.

La carne debe desprenderse con facilidad; verificá al menos 74 °C en la parte más gruesa sin tocar el hueso. Si las papas ya están listas, retiralas para que no se deshagan.

05

Dejá reposar

15 min

Vas a usar: Carne y jugos.

Reposá quince minutos, cubierto flojo. Quitá el exceso de grasa de los jugos con una cuchara y servilos sobre las porciones.

No reutilices adobo crudo como salsa; el que quedó en la asadera se sirve sólo después de cocinarse completamente.

05 / AL MARGEN DEL RECETARIO

Lo que hace la diferencia

Sustituciones que funcionan

Si no conseguís chivito, podés usar paleta de cordero en trozos del mismo peso: es una sustitución y puede exigir más cocción. El orégano seco es deliberado; no hace falta recolectar hierbas silvestres.

Cómo leemos esta región

Criterio editorial: Cuyo reúne Mendoza, San Juan y San Luis; este capítulo incorpora La Rioja en el sentido cultural de Nuevo Cuyo, reconociendo sus vínculos gastronómicos con el NOA. Las cocinas provinciales no tienen fronteras rígidas.

07 / PARA MAÑANA

Para guardar y volver a servir.

Refrigerá dentro de las 2 horas de cocinado, en recipientes bajos, a 4 °C o menos; consumí en 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro. Podés congelar hasta 2 meses.

Fuentes y decisiones de esta receta

Reconstrucción para horno doméstico inspirada en el chivito adobado de Cocineros Argentinos. Se fija peso, adobo, temperaturas y asadera; no reproduce el horno de barro ni la reducción con hierbas del original.

Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.