Sustituciones que funcionan
Si no conseguís chivito, podés usar paleta de cordero en trozos del mismo peso: es una sustitución y puede exigir más cocción. El orégano seco es deliberado; no hace falta recolectar hierbas silvestres.
Chivito adobado, tierno y dorado, con papas que absorben el jugo de la asadera.
Chivito adobado, tierno y dorado, con papas que absorben el jugo de la asadera.
Primero tierno, después dorado.

Malargüe es una referencia mendocina para el chivito. Aquí el horno doméstico permite cocinar cortes chicos con humedad al principio y dorarlos al final.
Los pesos de verduras y fruta se entienden limpios salvo indicación contraria. Medí las cantidades con el selector; conservá el tamaño de las piezas y cociná en más recipientes al duplicar.
Asadera de 30 × 40 cm de bordes altos, aluminio, pinza y termómetro. Para dos porciones usá una asadera menor que mantenga el fondo húmedo.
Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.
Vas a usar: Carne e ingredientes del adobo.
Secá el chivito con papel de cocina, sin lavarlo bajo la canilla. Mezclá aceite, vinagre, ajo, sal y especias; untá todos los trozos.
Tapá en recipiente y mariná dos horas en heladera. Pedí al carnicero cortes de tamaño parecido y retirale astillas de hueso.
Vas a usar: Papas, cebolla y agua.
Calentá a 170 °C. Cortá las papas en gajos gruesos. Poné las cebollas y papas en la asadera y acomodá arriba el chivito en una capa.
Verté el agua caliente por un costado y cubrí bien con aluminio. Para doble tanda usá dos asaderas, sin amontonar la carne.
Vas a usar: Asadera cubierta.
Horneá noventa minutos. Abrí con cuidado y probá la resistencia con un tenedor junto al hueso: si sigue firme, cociná otros treinta minutos tapado.
Revisá que quede líquido; si se seca, añadí agua caliente de a 100 ml. El tiempo depende de la edad del animal y el tamaño del corte.
Vas a usar: Chivito tierno.
Destapá y subí a 210 °C. Bañá con el jugo y dorá unos treinta minutos, girando los trozos una vez.
La carne debe desprenderse con facilidad; verificá al menos 74 °C en la parte más gruesa sin tocar el hueso. Si las papas ya están listas, retiralas para que no se deshagan.
Vas a usar: Carne y jugos.
Reposá quince minutos, cubierto flojo. Quitá el exceso de grasa de los jugos con una cuchara y servilos sobre las porciones.
No reutilices adobo crudo como salsa; el que quedó en la asadera se sirve sólo después de cocinarse completamente.
Si no conseguís chivito, podés usar paleta de cordero en trozos del mismo peso: es una sustitución y puede exigir más cocción. El orégano seco es deliberado; no hace falta recolectar hierbas silvestres.
Criterio editorial: Cuyo reúne Mendoza, San Juan y San Luis; este capítulo incorpora La Rioja en el sentido cultural de Nuevo Cuyo, reconociendo sus vínculos gastronómicos con el NOA. Las cocinas provinciales no tienen fronteras rígidas.
Refrigerá dentro de las 2 horas de cocinado, en recipientes bajos, a 4 °C o menos; consumí en 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro. Podés congelar hasta 2 meses.
Reconstrucción para horno doméstico inspirada en el chivito adobado de Cocineros Argentinos. Se fija peso, adobo, temperaturas y asadera; no reproduce el horno de barro ni la reducción con hierbas del original.
Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.