El libroReceta 70 · Guisos y ollas

Chanfaina
cuyana sin sangre

Menudos tiernos con cebolla, tomate, vinagre y un fondo espeso: adaptación sin sangre.

Menudos tiernos con cebolla, tomate, vinagre y un fondo espeso: adaptación sin sangre.

Una adaptación sin sangre, bien identificada.

Ilustración en acuarela y tinta de chanfaina cuyana sin sangre
Menudos tiernos con cebolla, tomate, vinagre y un fondo espeso: adaptación sin sangre.
EN LA MESA4 porciones4 porciones
PREPARACIÓN20 minPara una tanda base
COCCIÓN50–60 min5 min
TIEMPO TOTAL1 h 15–1 h 25Dificultad media
01 / LA RECETA

Chanfaina cuyana sin sangre.

La chanfaina documentada en San Juan incluye menudos y sangre. La versión de este libro conserva menudos, sofrito y vinagre, y se anuncia expresamente como adaptación sin sangre.

02 / TODO SOBRE LA MESA

Los ingredientes

Porciones
4

Marcá lo que ya tenés. Las cantidades se ajustan a tu mesa.

A. Guiso

Los pesos de verduras y fruta se entienden limpios salvo indicación contraria. Medí las cantidades con el selector; conservá el tamaño de las piezas y cociná en más recipientes al duplicar.

03 / ANTES DE EMPEZAR

Todo listo antes de empezar.

Cacerola de 22–24 cm, tabla para carne, colador y termómetro. Refrigerá los menudos hasta el momento de cortar.

04 / MANOS A LA OBRA

Vamos paso a paso

Prepará los ingredientes y seguí el ritmo de la receta. El modo cocina te acompaña de a un paso.

01

Limpiá y cortá

20 min

Vas a usar: Menudos y verduras.

Comprá menudos inspeccionados y refrigerados. Quitá membranas duras del corazón y conductos del hígado; pesalos limpios y cortá ambos por separado en dados de 1 cm.

Picá cebolla, tomate, ajo y perejil. Lavá manos, tabla y cuchillo después de manipular los menudos.

02

Hacé la base

12 min

Vas a usar: Aceite, cebolla, ajo y tomate.

Rehogá cebolla en aceite ocho minutos a fuego medio. Añadí ajo, tomate, orégano, ají y sal y cociná cuatro minutos más.

Agregá el corazón y remové hasta que cambie de color.

03

Ablandá el corazón

25–35 min

Vas a usar: Caldo y corazón.

Verté el caldo caliente, tapá parcialmente y mantené un hervor suave. Revisá a los veinticinco minutos; un dado debe ceder al morder.

Si está firme, seguí diez minutos y agregá agua caliente si se seca. No sumes aún el hígado, que se endurece con una cocción prolongada.

04

Terminá con hígado

10–12 min

Vas a usar: Hígado, vinagre, harina y agua.

Añadí el hígado y el vinagre. Mezclá la harina con el agua fría, sin grumos, y verté en hilo revolviendo.

Herví suavemente diez a doce minutos hasta espesar y hasta que los menudos alcancen 71 °C. Sumá perejil al final; si queda muy denso, ajustá con un chorrito de agua caliente.

05

Reposá y serví

5 min

Vas a usar: Guiso terminado.

Dejá reposar cinco minutos y probá la sazón ya cocida. Serví caliente en platos hondos.

La salsa es espesa pero fluida; evitá seguir reduciendo hasta secar los menudos.

05 / AL MARGEN DEL RECETARIO

Lo que hace la diferencia

Sustituciones que funcionan

Menudos de cordero reemplazan a los de chivito en igual peso. Corazón vacuno necesita una precocción más larga y no es sustitución directa en estos tiempos. Para ligar sin trigo, usá 8 g de almidón de maíz por tanda base.

Cómo leemos esta región

Criterio editorial: Cuyo reúne Mendoza, San Juan y San Luis; este capítulo incorpora La Rioja en el sentido cultural de Nuevo Cuyo, reconociendo sus vínculos gastronómicos con el NOA. Las cocinas provinciales no tienen fronteras rígidas.

07 / PARA MAÑANA

Para guardar y volver a servir.

Refrigerá dentro de las 2 horas de cocinado, en recipientes bajos, a 4 °C o menos; consumí en 3–4 días. Recalentá la porción hasta 74 °C en el centro. Podés congelar hasta 2 meses.

Fuentes y decisiones de esta receta

Reconstrucción sin sangre a partir del recetario de Hebe Almeida de Gargiulo reproducido en San Juan al Mundo. Se limita a corazón e hígado comerciales, con cocciones separadas y cantidades domésticas. No se presenta como fórmula histórica íntegra.

Instrucciones e ilustraciones preparadas para este libro. Las medidas prácticas y las reconstrucciones están identificadas; esta edición no supone una prueba física en cocina.